
A medida que crecemos, nos instruyen en las habilidades básicas como comer, caminar, jugar, leer y escribir, así como en la importancia de compartir. Sin embargo, los sentimientos y emociones arraigan profundamente en nuestra historia personal.
A los 19 años, mientras aún cursaba mi licenciatura en Psicología, experimenté la pérdida de mi padre. Este acontecimiento transformó radicalmente mi mundo. Jamás hubiera anticipado que a tan temprana edad me vería sumergido en el dolor más abrumador que uno pueda conocer: el duelo. Si bien el futuro es incierto, con la guía adecuada, continué mi camino tal como mi padre lo hubiera imaginado desde mi graduación en 2016.
A lo largo de la vida, enfrentamos numerosos duelos no resueltos. Con compromiso, apoyo y experiencia, estoy aquí para acompañarte en ese proceso. Mi empatía se entrelaza con las historias únicas de cada individuo. Me asombra descubrir cómo cada persona se moldea a sí misma, se adapta a su entorno y forja herramientas para enfrentar sus propias luchas. Valorizo profundamente el tiempo que comparten conmigo en sesión, pues es un privilegio sumergirme en sus vivencias.
Durante este recorrido, mi conexión con la psicología se fortaleció, buscando aprender constantemente cómo asistir a niños, adolescentes y adultos desde una perspectiva cognitivo-conductual. He ampliado mi formación con diplomados en Primeros Auxilios Psicológicos, Cuidado de la Salud Mental en situaciones de Emergencia, Terapias de Lenguaje y Lectoescritura, Trastorno de Espectro Autista, Tanatología Infantil, entre otros.
Las terapias en línea han fortalecido mis lazos con las personas que acompaño. Este formato resulta cómodo, flexible y trasciende las barreras geográficas, manteniendo la eficacia al permitir un contacto real en un entorno virtual. La interacción verbal y visual brinda los elementos esenciales para un proceso terapéutico exitoso.